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HOUR OF EDH-VASTATION

Sí, he forzado esa mierda de chiste en el título del artículo, lo siento. Es que lo de “Review para Commander de La Hora de la Devastación” quedaba un poco largo, llamadme loco. Si el chiste ha sido demasiado malo, que es posible… bueno, en realidad me da igual, porque me van a seguir pagando. Divagaciones aparte, tal y como os he dicho, voy a analizar una serie de cartas de la nueva expansión de Magic, hablando de la pinta que tienen para Commander, ya sea como Comandantes o simplemente como una de las 99 cartas del deck principal. A ello.

Nicol Bolas, God-Pharaoh: Ya conocéis mi opinión sobre los Planeswalkers en Commander: o cumplen una función muy útil, específica y más puntual que otra cosa, o fuera del deck. En partidas en las que entre tus turnos hay unas tres fases de ataque, un Planeswalker se convierte de pronto en algo muy débil, y es posible que no llegues a usar sus habilidades una segunda vez. Sin embargo, el Dios Faraón parece una bonita excepción. Colocándose a 9 contadores según entra nos deja castear un hechizo por la cara, y si lo colocamos a ocho hacemos que cada oponente exilie dos cartas de su mano. Personalmente esta es la habilidad que más me gusta, mermar el tamaño de mano de forma tan brutal a cada oponente es un atajo para la victoria muy sencillo. Júntalo con una buena defensa (muy importante), aprovecha si lo necesitas el removal bestia que lleva incorporado y ve mermando las manos de tus oponentes hasta hacer una mega Cyclonic Rift, y adiós muy buenas. Pese a ser un Planeswalker, es una carta que por sí sola va desestabilizando la partida hasta que llega a convertirse en un finisher.

The Locust God: De este colega y de su compañero The Scarab God ya hablé largo y tendido en este artículo (donde volví a meter un chiste malo en el título y no me arrepiento de nada). En este tiempo me he montado ya a The Scarab God y he sufrido a The Locust God. Tan solo quiero añadir que este último es posiblemente de los comandantes Ízzet más absurdos y que más rápido se van de madre desde Mizzix o, yéndonos más lejos, Melek.

The Scorpion God: Aquí está el Dios tontito de la colección. Aunque en la historia hace un buen trabajo purgando Dioses, y como carta no es malo, no encaja bien en las 99 de casi ningún comandante, al requerir una estrategia muy concreta para la que, si bien es enabler, es un enabler lento y cuya recompensa no es lo suficientemente jugosa. Como comandante funciona mejor, pero no tanto como sus dos hermanos corruptos. Con muchas cartas de Lorwyn Rakdos que juegan con Wither puedes hacer una versión de Hapatra en Rakdos. ¿Hasta qué punto eso es viable? Careciendo de verde, de recompensas lo suficientemente buenas y de rapidez, no creo que mucho, aunque pinte, eso sí, muy divertido.

Unesh, Criosphinx Sovereign: Wizards eventualmente va imprimiendo lords legendarios para que todos los jugadores casual tengan acceso a algunas de sus tribus más queridas. La últiam vez que hizo esto en una expansión fue con Ishkanah, Grafwidow, y parece que en los decks de Commander de este año volverá a hacer lo mismo.¿Cuál es la diferencia entre Ishkanah y Unesh? No necesitamos que sean baratos, ya que esto nunca va a pasar de Casual, y ahí no necesitas curvar tan rápido. Ishkanah tenía los dos colores necesarios para las Arañas, y en Unesh echo mucho de menos el color blanco. Sus habilidades con muy poderosas, nadie lo niega, pero el acceso a un segundo color hubiese permitido un deck mucho más versátil y divertido. Sea como fuere, me encanta ver lords para tribus sin tanto cariño por parte de Wizards.

Razaketh, the Foulblooded: Menudo tocinaco maravilloso. Hablando de commander, lo primero que se me viene a la cabeza es que es una versión hinchada de mi carta favorita, el Demonio marcado con runas. Esta es algo más cara, pero su presencia en mesa es mucho mayor (un 8/8 es mucho mejor que un 6/6, pero si además arrolla flipas en colores), y si su habilidad de tutorear no parece tan simple y directa ya que no es un ETB, el hecho de poder activarla múltiples veces, er un motor de sacrificio sin requerimientos de maná y encima permitir estrategias con el cementerio es un acierto que hará que en todo deck que pirulee con el cementerio cambie al Demonio marcado con runas por este colega. Como comandante, aunque muy caro, permite girar alrededor de él una estrategia de combos muy efectiva al tener muchos tutores incorporados. Me gusta muchísimo.

Neheb, the Eternal: Por todos es sabido que el rojo tiene un problema muy importante en Commander: se queda sin fuelle más rápido que yo en la cam- [Nota del editor: un chiste de sexo más y te vas a la calle]. Por eso se suele usar como color de apoyo, y rara vez como color principal o incluso como único color. Sin emabrgo, Neheb suple esta carencia muy bien. Si rampeamos lo suficiente podemos estar pegando con él en el turno 4, y si además con un par de equipos lo protegemos para poder pegar cada turno tenemos una criatura que cuela Eldrazis más rápido de lo que yo acabo en la ca- [DAVID]. Júntalo con daño directo, card draw, Aggravated Assault (vaya combo guapo, ¿eh?) y a partir caras. Y si va a ser tu comandante, consíguelo en Foil porque esa lazna en llamas es más sexy que yo en la c- [SE ACABÓ, SIGUIENTE CARTA].

Hour of Devastation: La carta destinada a destruir sueños y esperanzas en el Lore y en Estándar no tiene pinta de ir a quedarse atrás en Commander. Para empezar, por en simple hecho de ser, si la memoria no me falla, la única ira roja que puede lidiar con criaturas indestructibles entra de cabeza en muchos decks sin acceso a mejores limpiamesas. El hecho de que sea coste 5 no es tan importante en este formato, y si lo juntamos con que puede reventar planeswalkers también (uy, parece que los decks de Superfriends han encontrado una carta que no les acaba de beneficiar) tienes un cartonazo que puede salir y saldrá de estrategias de Nicol Bolas Flavor, deck que me montaría si tuviese más pasta. Que va a ser que no.

Hour of Promise: El mejor hechizo rampeador en verde que recuerdo desde hace mucho tiempo. Rara vez lo jugaremos en turno 5 gracias a los rampeadores más baratos que llevamos, y dejando al margen combos absurdos como Dark Depths con Thespian’s Stage (por 5 manás un 20/20 vuela indestructible me parece un poco exagerado, no nos vamos a engañar), esta carta posiblemente se vaya a jugar en todo deck que juegue verde con otro color. Nykthos y Gaea’s Cradle, Urborg y Cabal Coffers… definitivamente es un cartonazo que vamos a ver mucho en el formato (de la cláusula de los Zombis yo me olvidaría), y es el candidato a ban más claro de la colección. Quiero decir, la Titán Proteica ha estado baneada mucho tiempo y esto no me parece peor…

Y como no hay mucho tiempo más, aquí lo dejamos por hoy. Sé que me he dejado bastantes cartas en el tintero pero tampoco es cuestión de hacer un artículo infinito. ¿Cuáles son vuestras cartas favoritas de esta expansión para Commander? ¿Qué opináis de mis análisis? ¿Cuál es el peso atómico del salchichonio? Podéis comentarme lo que sea en mis redes sociales, en mi correo electrónico o en los comentarios de este blog. ¡Un saludo!

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