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Segunda entrega de este repaso por personajes conocidos (y no tanto) del multiverso. Después de Astor nos dirigimos a un metálico plano…

Con la B nos vamos al antiguo Mirrodin (ahora conocido como Nueva Pirexia) de la mano de un coloso de hierro: Bosh.

Bosh acompañaría a la elfa Glissa durante su viaje por Mirrodin, tal y como se vio reflejado en las distintas novelas sobre el plano. Pero, ¿quién es Bosh? ¿Cuál es su origen? Y lo más importante, ¿qué tiene que ver Oz en todo esto?

La historia de Bosh se remonta a los primeros años desde la creación de Mirrodin (Argentum por esos tiempos) de manos de Karn.

Karn creó un plano artificial en el que la vida tal y como la conocemos no podía existir. Por ello creó a seres de vida artificial; a los gólems.

Esta raza primordial fueron los ur-gólems, y de ellos nos hablan ciertas cartas, como Ojo de ur-gólem, cuyo texto de ambientación es el siguiente:

Los ur-gólems dominaron el plano en otro tiempo. Incluso hoy mantienen una profunda conexión con él.

Dándonos a entender que fueron los amos y señores del plano de Argentum desde su creación, aunque luego (como veremos más adelante) desaparecieron. El texto también nos dice que incluso hoy (en tiempos de Mirrodin) mantenían una profunda conexión con el plano, con lo que podemos deducir que aún siguen por ahí algunos supervivientes de esta raza.

Otra carta que nos muestra el Argentum original es Gólem precursor, en la que aparecen (según un artículo escrito por Doug Beyer) los tres primeros ur-gólems que creó Karn, y si nos fijamos comparten bastante parecido con su creador:

Como vemos, la superficie de Argentum estaba desnuda y los cinco soles aún no estaban en el cielo.

Existe también un ciclo de criaturas que nos narran cómo  fueron los primeros años de su raza desde el albor de Argentum:

Siglos antes de que las primeras hojas de los Campos navaja cayeran de los árboles, en Mirrodin sólo se escuchaban los pasos de los gólem.

—Gólem de Titanio

 

Siglos antes de que las primeras mareas del mar de mercurio subieran al salir cada nuevo sol, la luz de Mirrodin brillaba sólo en los gólem

—Gólem de cobalto.

 

Siglos antes de que las primeras chimeneas de Méfidros llenaran las nubes con gases tóxicos, el aire de Mirrodin se agitaba sólo con los movimientos de los gólem.

—Gólem de peltre

 

Siglos antes de que los primeros picos de la Cadena Óxidarescribieran las leyes del magnetismo, los gólem patrullaban la superficie lisa de Mirrodin sin estorbos.

—Gólem de hematite

 

Siglos antes de que las primeras ramas de la Maraña protegieran de la fría luz de los soles, las únicas sombras en Mirrodin eran las de los gólem.

Gólem de malaquita

 

Estas cartas nos muestran a cinco gólems, aunque probablemente no sean ur-gólems de por sí, y solo sean creaciones posteriores a la desaparición de la raza. Pero es interesante el hecho de que estos gólems, si tenemos en cuenta sus nombres, estén hechos con distintos minerales, aleaciones y metales, como es el caso de Bosh.

Esta raza de ur-gólems fueron los constructores de la primera civilización del plano, y esto lo podemos ver reflejado en un ciclo de artefactos que aparecieron en la colecciones Mirrodin y Cicatrices de Mirrodin. Estos artefactos fueron antiguas edificaciones (torres) construidas por esta raza. Os dejo sus textos:

 

Las runas de los ur-gólem murmuran sobre la transformación del protector de Mirrodin de guardián silencioso a dios despiadado.

—Torre de los Campeones

 

Sus grabados cuentan las historias de los ur-gólem sobre un ser capaz de infundir vida en un plano inerte.

—Torre de los eones

 

Los grabados de los ur-gólem empiezan con una oda al creador de Mirrodin, un gólem de poder casi ilimitado, y terminan con una maldición a su protector, un ser llamado Memnarch.

—Torre de la fortuna

 

Grabada en su superficie hay advertencias de una raza perdida de ur-gólem que fue llevada al borde de la extinción.

—Torre de los murmuros

 

Los ur-gólems escondieron una de sus torres por miedo a que se pudiera abusar de su poder y para anticipar una época en que éste sería muy necesario.

—Torre de las calamidades

 

Estas descripciones nos muestran varios puntos: Los ur-gólems eran conscientes de su creador, Karn, y del posterior protector del plano, Memnarch, otro gólem que la lió parda. Y que fueron llevados al borde de la extinción, maldiciendo a Memnarch por el  camino.

Memnarch

M

Sabemos que Memnarch convivió con los primeros ur-gólems como Guardián de Argentum.

Con la marcha de Karn del plano, Memnarch lo bautizó como Mirrodin y, tras ser corrompido por aceite pirexiano, comenzó a atraer seres vivos al plano mediante trampas-alma.

Para hacer al plano habitable, hizo que los ur-gólems terraformaran todo Mirrodin. Es muy posible que después de esto Memnarch comenzara a desactivar a todos estos gólems, quedando solo algunos que pudieron advertir sobre las acciones del Guardián de Mirrodin.

Pasan los siglos durante los que Mirrodin no pararía de acoger a nuevos habitantes de distintas razas, que posteriormente se “adaptarían” al entorno del plano de forma…metálica.

Es ahora cuando Memnarch se percata del micosintético, una especie de hongo metálico (fruto de la corrupción por aceite pirexiano) cuyas esporas convierten al metal en carne. El micosintético empieza a crecer en el interior de Mirrodin (donde Memnarch se encuentra) así que crea a unos gólems para combatir al micosintético, aunque resulta en fracaso, y Memnarch vuelve a estar solo con la creciente amenaza.

Esto lo sabemos gracias a una frase del mismo Bosh, en la cual dice que cree haber sido creado por Memnarch para combatir el micosintético.

Sabiendo esto solo nos lleva a dos posibilidades respecto al origen de Bosh: O fue un ur-gólem creado por Karn que sobrevivió a la purga de Memnarch/se desactivó y fue engullido por el Mefidrós (pantano de Mirrodin) o fue un gólem creación de Memnarch utilizado para combatir al micosintético. La frase de la novela apoya la segunda teoría, aunque si el origen del micosintético era el mismo núcleo del plano no sabría decir cómo termino Bosh en la superficie.

Con el origen de Bosh más o menos aclarado, y antes de pasar a su historia, fijémonos en su composición; presumiblemente hierro puro.

Y es curioso, ya que si recordamos el ciclo de gólems anterior vemos que existe el Gólem de hematite.

La hematite o hematita es uno de los principales minerales de los que se extrae el hierro. Su fómula química es Fe2O3.

El gólem de la carta sabemos que es muy difícil que sea un ur-gólem, así que probablemente sea creación de Memnarch; uno de sus muchos ayudantes. Sin embargo, Bosh está compuesto por hierro puro (así al menos lo indica su nombre). Si Bosh también fue creación de Memnarch podría haber estado compuesto por hematite. O tal vez fue una creación más refinada de Memnarch. O de Karn. Quién sabe.

El hierro en la tabla periódica pertenece al grupo 8 y al período 4. La carta de Bosh cuesta 8 manás y su habilidad vale un total de 4 manás. No hay coincidencias en el multiverso.

Bosh permaneció siglos bajo el Mefidrós, hasta que  Slobad, un curioso trasgo que acompañaba a la elfa Glissa en busca de Memnarch, se topó con él. Slobad acabaría reparando a Bosh y volviéndolo activar, como podemos observar en su carta.

Slobad

b

Las peripecias de Glissa, Bosh y Slobad mientras buscaban el interior de Mirrodin son muchas, pero si nos fijamos bien podemos observar en su travesía ciertos paralelismos con otra obra de más de un siglo de antigüedad: El maravilloso mago de Oz  (siendo ese su título original, aunque gracias a la película nos quedaremos con El mago de Oz a secas). Y no, no he consumido hongos golgari. Comencemos…

En el libro la joven Dorothy (Dorotea) se vería transportada por un ciclón del aburrido y gris Kansas al colorido mundo de Oz. En nuestra historia, sin embargo, Glissa se vería arrancada de su hogar por una trampa-alma de Memnarch que la absorbió y transportó al gris Mirrodin. En este caso no tenemos a su perrito Toto, pero tenemos a la protagonista.

“¡Vamos a buscar a Memnarch!”

 

Dorothy iría en busca del legendario Mago de Oz, que se encontraba en la Ciudad Esmeralda, y por el camino conocería al famoso espantapájaros, al hombre de hojalata y al león.

Es interesante esto ya que Glissa terminaría por ir en busca de Memnarch, amo y señor de Mirrodin por entonces, que se encontraba en el interior del plano. Y no menos interesante es el hecho de que cuando Glissa llegó hasta allí quedaba el último y quinto “sol” que iluminaría el plano. Adivinad su color, en efecto, verde como una esmeralda. En la obra la Ciudad Esmeralda no era tal, solo una ilusión debida a unas gafas coloreadas. Una vez se fue el sol hacia el cielo de Mirrodin, su interior se quedó sin color.

Con todo, solo es una bonita coincidencia. Pasemos a los demás personajes. Y en especial al que nos ocupa: Bosh.

Bosh, una vez despertado de su letargo por Slobad, no poseía recuerdo alguno de su pasado, y acompañó a Glissa para recuperar su memoria. De esta forma podríamos relacionarlo con el espantapájaros, aunque esta vez con un cuerpo bastante más afín al del hombre de hojalata (además, un gólem no posee un corazón en el sentido estricto de la palabra).

Slobad actuaría como el león, en el sentido de que (como muchos trasgos) no se mostraba con mucho coraje (aunque recuperaría su valor), sin embargo lo compensaba con su gran inteligencia, algo bastante raro en su raza.

Bosh y Slobad se convertirían en una extraña mezcla de los tres personajes del libro, y Glissa actuaría como la joven que quiere regresar a su hogar.

Famoso es un elemento en El mago de Oz: el camino de baldosas amarillas.

Y si bien no hay camino amarillo que sigan Bosh , Glissa y Slobad, sí que hay infinidad de baldosas recorriendo la superficie de Mirrodin.

Por haber, hay hasta gólems de baldosas

 

Durante su aventura, Bosh fue poco a poco recordando su pasado y quién había sido. Al llegar a la Piscina del conocimiento vedalken (que se encontraba en una de las entradas al núcleo de Mirrodin) su amnesia desapareció por completo, y se dispuso a ayudar a Glissa en su búsqueda de Memnarch.

Durante su travesía Bosh no descansó hasta descubrir su verdadero pasado, su verdad. Según la leyenda hebrea del gólem, una de las formas de activar a uno de estos constructos era escribiendo la palabra Emet, “verdad” en hebreo. Al quitar la primera letra de esta palabra, se convertía en “muerte” y el gólem se desactivaba, muriendo. Es interesante si tenemos en cuenta lo que le sucedió a Bosh poco después de descubrir su verdadera identidad.

Figurilla de un gólem con la palabra “Emet”

 

Otro hecho que le fue sucediendo a nuestro gólem de hierro es el efecto del micosintético sobre su cuerpo, pues el metal que lo componía fue transformándose poco a poco en carne. Bosh experimentó sensaciones como el dolor o derramar su propia sangre, incluso la fatiga.

Una vez en el interior del plano, Glissa convocó al avatar de Kaldra usando sus artefactos (el yelmo, el escudo y la espada) para luchar contra las fuerzas de Memnarch. Sin embargo, Memnarch acabó controlando mentalmente al constructo y le hizo atacar a Glissa

Fanart del avatar de Kaldra. Aunque tiene un pequeño fallo (no es zurdo) lo considero mejor que la ilustración oficial del token.

 

Bosh acabaría con su vida al enfrentarse al avatar de Kaldra y proteger a sus amigos. El avatar de Kaldra quedó destruido cuando el sol verde se lanzó desde el núcleo de Mirrodin, pero para entonces el (posiblemente) último de los ur-gólems había perecido.

Tras estos acontecimientos suceden los hechos que conducirían a la muerte de Memnarch, y tristemente, de Glissa. Sin embargo el pequeño Slobad (que llegaría a convertirse en un planeswalker durante bastante poco tiempo) consiguió que su amiga regresara, después de una charla con Karn. Y es curioso porque en El mago de Oz a Dorothy se le dan unos zapatos de plata (en la película lo cambiaron a unos zapatos rojos). Y de plata fue Karn, gracias al cual, indirectamente, regresó Glissa a su hogar gracias al sacrificio de sus amigos.

Aunque las historias del gólem de plata eclipsan a las de nuestro coloso no deberíamos olvidar la historia de Bosh, el último ur-gólem de hierro, el primero de carne, que pisó las plateadas baldosas de Mirrodin buscando su pasado; el pasado de un mundo del que ahora ni siquiera es un recuerdo.

Bosh

Eso es todo por ahora, habrá que esperar a la C .  Espero os haya gustado.

Os dejo el post original: http://magic-the-gathering.foroactivo.com/t51548-bosh-el-golem-de-oz

Y como siempre, ¡nos vemos en la próxima!

Ya a la venta cartas sueltas y sellado de La Lealtad de Ravnica

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