Tu tienda y blog especialistas en MTG

¡Saludos Planeswalkers! Soy JM Salcedo y os doy la bienvenida a vuestra sección de relatos magiqueros. Se que hace un par de semanas que debía haberse publicado, y también se, que he andado algo desconectado de las redes sociales. Lo cierto es, que el trabajo no perdona, y la familia tampoco, y a veces me faltaban horas en el día para cumplir con todas mis obligaciones. Y una vez dicho esto, es momento de presentar a la carta ganadora de la última votación: Squee, el Inmortal.

Históricamente, Squee, era parte de la tripulación original del famoso Vientoligero. Conocido por sus nefastas habilidades como cocinero e inmortal por los experimentos que los phirexianos hicieron con él y probablemente, el trasgo más importante de toda Dominaria.
Sin más, os dejo el relato.

El sol empezaba a esconderse entre las colinas, mientras los agricultores regresaban a sus casas con el deber cumplido. Cuando la noche cubrió todo de oscuridad, sólo un edificio estaba iluminado: la taberna del pueblo.
El viejo Tío Gaddock, abrió aquel establecimiento mucho antes de saltar a la vida política. Hoy, con él ya muerto, un mercader la compró a sus herederos y la rebautizó como “La casa de la cebada y el lúpulo”.

La gente entraba a la taberna, y muy pocos salían al rato. Lo normal era estar allí bebiendo, charlando, cantando y contando historias hasta altas horas de la noche. Si había suerte, habría algún mercader al que comprar objetos de otras tierras. Si había mucha suerte, habría algunos soldados a los que desplumar con los juegos de azar. Si la diosa Serra sonreía, habría una pelea como entretenimiento principal.
La gente disfrutaba en la taberna, era la única vía de escape a sus vidas rutinarias. La puerta se abrió de golpe por el viento y la lluvia, y un viajero con la túnica empapada, corrió a cobijarse junto al fuego de la chimenea del gran salón. Cuando se quitó la capucha, la multitud calló para observarle con detalle, al rato, volvió el bullicio. Era un muchacho joven, que sin duda andaba lejos de casa.
Una vez entró en calor, se acercó a la barra y se sentó en un taburete.
– ¡Tabernero! una cerveza por favor
El chico empezó a mirar alrededor. Por primera vez, empezó a fijarse en la decoración del lugar: espadas, escudos, trofeos de caza, retratos de los propietarios originales, cuadros de las hazañas de la historia de Dominaria… Mientras observaba, el muchacho se fijó en un cliente que estaba sentado sólo en una esquina. Alguien a quien no veía el rostro y que fumaba en pipa en la penumbra del rincón.
– ¡Cuidado chico!-dijo el tabernero mientras le ponía la jarra delante- Más te vale dejar de mirar a aquel tipo. Es un poderoso hechicero. Muchos dicen que está al servicio de la Cábala, y con un simple gesto, te podría dejar como Neto el Demente…
– ¿Quien es Neto?- preguntó el muchacho
– Neto es…era un mercenario que aceptó un trabajo que no debía. Espera, conozco a alguien que podría ayudarte en esto por una moneda de plata. ¡Burki!¡Burki! ¡Desliza tu culo hasta aquí, este muchacho necesita una historia!
Un tipo al que no había visto hasta ahora, salió del corro que formaban unos cuantos clientes. Era un enano, con cara de minero y ropa de bufón. Sin duda, cumplía los requisitos de buen juglar.
-Saluuuuuudos forastero…me llamo Burkaner el Historiador, pero todos me llaman Burki. De modo que…necesitas una historia…
-Sí, háblame de Neto el Demente.
-Claaaaaaro te hablaré de él. Te contaré como pasó de ser Neto el Saqueador, a Neto el Demente. Pero antes…-el enano agitó una vieja taza de metal que emitía un tintineo, fruto de unas monedas del interior. El chico, lanzó otra moneda al aire, y acertó en la taza. El enano, dibujó una enorme sonrisa en su cara y empezó a hablar- Bien, es hora de empezar. Todo lo que te voy a contar, fueron las palabras de los que lo acompañaron en aquella última encomienda…-el enano, se aclaró la voz, y empezó-
Hace unos años, Neto recibió un encargo de parte de un desconocido. Según parece, él y unos cuantos mercenarios más, había recibido un encargo de un viejo ermitaño chiflado, para abordar una nave de guerra y robar un artilugio mágico que se encontraba en la misma. El trabajo era sencillo, la nave se encontraba amarrada en un puerto de la región de Tolaria. Ellos entrarían en la nave, harían ruido, y simularían un abordaje pirata para que el anciano robase el objeto. Todo parecía simple, y rápido, eran más de cincuenta guerreros, unos cuantos hechiceros, y el viejo loco. Podrían coger lo que quisieran, y matar a quien quisieran. Además, se les pagó por adelantado como muestra de buena voluntad.
Bien, así pues, llegó el momento de la acción. La guarnición se adentró en la nave, y empezó el alboroto. Sorprendentemente, parecía que no había nadie allí, por lo que todos empezaron a saquear a placer. Neto, llenó dos alforjas, y al entrar en la cocina a coger provisiones para el invierno, encontró allí a alguien. Un viejo trasgo estaba pelando patatas mientras hablaba con una extraña figurita. Al ver a Neto, se calló, lo miró fijamente, y gritó: ¡hola humanooooooo! ¡alegrarme de que tú estar aquí!
A nuestro protagonista, le pudo la emoción del saqueador y atravesó al trasgo con su espada. La criatura se desplomó, y él siguió el saqueo. Una vez acabado allí, pasó a la siguiente estancia. Cual fue la sorpresa de Neto, al encontrarse allí con el mismo trasgo sentado sobre una mesa: ¡Hola otra vez humano! No dejaste presentarme antes. Yo ser el cocinero de aquí y todos me llaman…
Neto se quedó atónito en un principio, pero eso no le detuvo, soltó las alforjas, y se abalanzó sobre la criatura. Esta vez lo decapitó. Recogió todo, y confundido, salió de allí. Estaba cerrando la puerta para que nadie viera la escena, cuando escuchó de nuevo esa aguda voz detrás de él: Parece que tú tener mal día hoy. Yo entender…
Se giró, y allí estaba de nuevo, el mismo trasgo verde y renacuajo mirándolo con su sonrisa inocente. Cogió aquella extraña figurita con la que estaba hablando en la cocina, y la apretó en su mano, emitiendo un sonido estridente “squeeeeeeee”.
Neto entró en cólera, y corrió hacia el trasgo, matándolo una vez más. Huyó de allí, y entró en otra habitación. Al girarse, vio a alguien, apuesto a que no sabes quien.
– No puede ser ¿el trasgo?
– Así es chico, el trasgo estaba allí. Neto soltó las alforjas y gritó como un loco mientras corría hacia la criatura. Volvió a matarlo. Pero otra vez le habló desde el otro lado de la habitación: ¿Poder presentarme ya?
Neto, lo mató otra vez. Pero a los pocos segundos, el trasgo le volvió a hablar. Neto empezó a correr por toda la nave, espada en mano y gritando ¡squeeeeeee, squeeeee!
– ¿ Y qué pasó al final?
– Pues lo que tenía que pasar: le golpearon para dejarlo inconsciente y poder llevárselo de allí. Al despertar, seguía repitiendo aquella palabra sin sentido una y otra vez: squeeeee, squeeeee, squeeeee. Alguien tan aguerrido, tan rudo y curtido en mil batallas, vencido por un simple trasgo.
– Bueno, si la historia fue como la has contado, es normal que perdiera el juicio.
– Muchacho, pareces joven y algo inocente. Voy a contarte algo sobre las historias que es aplicable a todo lo que te cuenten en esra vida. La mitad de una historia es fantasía. Una cuarta parte, es adorno. Una octava parte, es palabrería. Y sólo lo restante, es cierto. Por tanto, de lo que te cuenten, no creas nada, y de lo que veas, la mitad.
– ¿Insinúas entonces que todo es falso? Si fuera así, me debes una moneda, o una historia verídica.
– Ni mucho menos es falso, joven. En mi historia hay parte de verdad: Tolaria, Neto, su demencia…
– Te seré sincero Burki, creo que en parte, entiendo que Neto perdiera la cabeza.
Es complicado aguantar a ese trasgo…

Ambos, quedaron en silencio unos segundos, y de pronto, rompieron a carcajadas.
– Muchas gracias por la historia, sin duda me ha amenizado la noche.
– Muchas gracias a ti por escucharla…¿puedo saber tu nombre?
– Raff. Me llamo Raff Capashen.

La puerta se abrió de golpe, y un pequeño trasgo verde apareció.
– ¡Vamos Raff!¡La lluvia parar ya! Si darnos prisa, nosotros llegar al Vientoligero antes del alba.
La muchedumbre enmudeció de golpe.
– Ya voy Squee- dijo Raff mientras le daba el último trago a la cerveza- Un placer haberos conocido a todos…- y empezó a andar hacia la puerta- ¿Sabes Squee? Estos tipos conocen a aquel humano que no dejó presentarte cuando nos quisieron robar la piedra.
– Aaaahhh…- dijo Squee con aire interesante- Aquel humano…¡ser grosero conmigo! ¡Matarme muchas veces y burlarse de mi nombre! gritar Squeee Squee por todo el Vientoligero.

Y la puerta se cerró tras ellos, dejando a toda la taberna muda el resto de la noche, y puede que el resto del año.

Y hasta aquí el relato de esta semana. Las cartas candidatas para el próximo relato son: “Espadas en guadañas”, “Relámpago”, “Crucero del tesoro” y “Edicto de Cadenero”.

¡¡¡Un saludo y hasta la próxima!!!

Sígueme en Twitter: @JesusSalcedoN
Sigue a El Rincón de Magic en Twitter: @ElRincondeMagic

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: