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LORE: Los alces

Muy buenas de nuevo, rinconeros del  cartón. Son tiempos convulsos en el multiverso, para variar. Una reciente plaga de alces me ha obligado a dejar de lado mis artículos alfabéticos, que espacian el tiempo más que Teferi, para escribir un poco sobre dicho suceso.

Esto sí que es un alce. Fuente

Y es que quien más quien menos ha oído hablar sobre cierto planeswalker que transforma en alce todo lo que toca, una especie de rey Midas de las cornamentas. Y ya seáis los que llenan campos de batallas con alces, como los que contemplan día tras día el Expecto Patronum de Harry Potter, os  invito a quedaros y aprender sobre estas criaturas y, quién sabe, por qué Oko decide transformar una empanadilla en Bambi.  Comencemos.

Antes que nada, hay que aclarar un concepto, algo que probablemente muchos os habréis preguntado. ¿Por qué en las cartas de “Alce”…no hay alces?

Es algo que invita a sentarse y reflexionar sobre nuestra posición en el multiverso, y claro, sobre el papel del alce en todo esto. La respuesta radica en las palabras. Concretamente en “elk”, que es el tipo de estas criaturas en el juego, un término que puede traducirse perfectamente como alce. Sin embargo, dicha palabra es utilizada principalmente para referirse a cérvidos de gran tamaño, o más concretamente, al uapití, también conocido como ciervo canadiense (Cervus canadensis). El uapití es el segundo cérvido de mayor tamaño en el mundo, solo superado por, cómo no, el alce (Alces alces). Fueron bastante claros en el nombre científico.

Aquí vemos las diferencias entre un “elk” (uapití) y un “moose” (alce). Fuente

Tal vez la guerra por el tipo de carta que representara a estas criaturas se ganara por tamaño, pero gracias a MaRo sabemos que desde hace tiempo se quería cambiar este tipo de criatura por “Deer”, ciervo. Cosa que no ha ocurrido, pero sí que tenemos en Unstable a uno:

Nota: los ciervos son más evolucionados que los uapitíes, y parece que aquí se refleja bastante bien.

Según estos términos, todos los alces/uapitíes (elk) serían ciervos (deer),  pero no todos los ciervos (deer) serían alces (elk). Puede que algún día veamos este cambio, aunque yo iría más lejos y elegiría cérvido, para ser científicamente correctos en el multiverso.  Si ya tenemos a la tribu de los Antílopes, esta no va a ser menos.

Para evitar futuras confusiones, basta con que sepamos que aún no hay verdaderos alces en carta a pesar del tipo de criatura. Y en caso de equivocarme en algún momento con estos términos, no duden en lincharme (o comentar amablemente).

En Magic, a día de hoy, solo existen 18 cartas diferentes con el tipo “Alce”. Al ser una lista tan pequeña, intentaré mostraros la mayoría de ellos, pues aunque no lo parezca, tienen mucho que enseñarnos.

Scryfall nos ha mostrado su particular visión de estos tiempos llenos de alces. Fuente

Los alces suelen estar alineados con el maná verde y blanco, seguramente haciendo referencia a los bosques donde habitan la mayoría de estas especies y a las frías tundras, donde se encontrarían renos y alces (los verdaderos alces).

Y ahora, caminemos por los planos en busca de “alces”. ¿He mencionado ya a los alces?

DOMINARIA

Debemos remontarnos 20 años para encontrar la primera carta de este tipo, la Manada de alces. Aunque por entonces se clasificaban como Bestia, pero luego profundizaremos en eso.

Como podréis ver, se asemeja a una bandada de uapitíes, animal favorito de Gaia, según leemos en el texto.

En Séptima Edición volvió a imprimirse esta carta, representando esta vez a unos ciervos persiguiendo a un lobo, que es su principal depredador.

También nos encontramos con el comentario de un explorador de Femeref. La nación de Femeref se encuentra en el continente de Jamuraa, bastante inspirado en África. ¿Hay ciervos en Jamuraa? A menos que el explorador estuviera en otro continente, podemos decir que sí. ¿Hay ciervos en África? Pues sí, pero solo uno, el ciervo de Berbería (Cervus elaphus barbarus).

Fotografía de Klaus Rudloff. Fuente

Esta subespecie de ciervo común habita el norte de África, donde antaño convivía con especies de osos, leopardos y leones en la región que actualmente abarcaría parte de Argelia, Túnez y Marruecos. Tristemente (en el caso del oso y el león del Atlas) allí ya se encuentran extintos tales animales, y este ciervo no estuvo muy alejado de esa situación (en la década de los 60 quedaban únicamente 12 individuos en libertad), aunque gracias a medidas de protección su población ha aumentado. Debería haberse pasado Oko por allí. Continuamos.

Pasarían los años sin que saliera a la luz este tipo de criatura en carta, pues como ya he comentado, se englobaban en el tipo Bestia, muy versátil. Tuvimos que esperar hasta la colección básica M10 para conocer a otro “alce”.

Tras la gran actualización de tipos de criaturas de 2007 ya tuvimos al tipo Alce entre nosotros, pero tuvieron que pasar un par de años para encontrar a un nuevo componente de esta tribu:

Para evitar confusiones: el plano donde habita el ciervo cibelino es desconocido. Podría ser Dominaria, o no.

Su aspecto y nombre ya nos indican que no se trata de un ciervo al uso, pues el Gran ciervo cibelino toma prestado su apelativo de otro animal, la marta cibelina (Martes zibellina).

Su larga cola se aleja de la longitud de las especies de cérvidos, siendo de las más largas en nuestro mundo las del ciervo del padre David (del cual hablaremos más adelante). Esta larga cola podría servirle para avisar a otros congéneres, lo que es una característica de otras especies de ciervos.

Aunque tenga la cola más corta, el ciervo de cola blanca (Odocoileus virginianus) utiliza la suya para comunicarse con otros de su especie de distintas formas (señal de alarma, marcar el territorio…), incluso utiliza sus orejas a tal efecto. En este sentido podríamos decir que el ciervo cibelino puede utilizar este mecanismo para protegerse de otros más inteligentes que él (protección contra azul). También explicaría su “incontrarrestabilidad”, ya que no lo vamos a coger desprevenido. Sus brillantes y luminosos ojos servirían como protección contra los peligros de la noche, y contra el negro, si me apuran.

Odocoileus virginianus

Por último, colocándome mi gorrito de las coincidencias multiversales, me fijo en el número de colección de este bello ejemplar, a medio camino entre un ciervo y una marta cibelina. El 186 de 249, nada menos. Es curioso que 186 sea el alelo (dicho rápido y mal; la versión de un gen) cuya alta frecuencia comparte  la marta cibelina y sus híbridos, si lo comparamos con la marta común (Martes martes).

La marta cibelina es muy apreciada por su piel. Fuente

Pero dejemos las genéticas conspiratorias y cambiemos la luna de Innistrad por cinco soletes.

MIRRODIN

El antiguo plano de Mirrodin nos mostró un metálico “alce”, con una inmensa cornamenta de varias puntas. A primera vista parecen más alambres que otra cosa, y es normal, dado el carácter metálico de las criaturas del plano. Aunque sus ancestros tuvieran la estructura ósea, Memnarch se dedicó a secuestrar animalillos (y especies humanoides) para llenar el plano, y una suerte de “evolución-metálica” hizo su trabajo.

Ciervo asta resplandeciente

Hasta ahora hemos visto varias cornamentas, de diferentes tamaños y formas, por lo que comentaré un poco sobre ellas en caso de que sintáis la necesidad de clasificar a los diferentes “alces” del multiverso.

Los cérvidos tienen cuernas, que no cuernos, importante. La principal diferencia radica en que estas estructuras óseas se desprenden anualmente tras la berrea, lo que se denomina desmogue, y vuelven a crecer, una característica que los distingue del resto de mamíferos con cuernos (como rinocerontes, cabras y antílopes).

Aquí observamos la estructura de las diferentes familias de mamíderos con cuernos. (Rodríguez de la Fuente, 1980)

Antes de adentrarnos más, hay que tener en cuenta que un ciervo posee tanto cuernas, como una cornamenta, que sería el conjunto de cuernos, o en este caso, de cuernas. Y por último al referirnos al asta de un ciervo, nos referimos al tronco principal de una de sus cuernas. Ahora que ya podemos hablar con propiedad, prosigamos.

A lo largo de la vida del animal, esta estructura se va desarrollando, ramificándose en varias puntas o candiles. Os dejo unas imágenes ilustrativas:

Cornamenta del ciervo rojo europeo (Burrel i Floría, 1990)
A la horquilla frontal también se le llama luchadera, y al primer candil, contraluchadera.
(Burrel i Floría, 1990)
(Burrel i Floría, 1990)

INNISTRAD

En Innistrad hay especies de ciervos más mundanas, como podemos comprobar:

Alce huella del alba
Ciervo de Somberwald

En el caso del alce huella del alba, sobrevive gracias a que huye de entornos corruptos por zombis. Caso contrario es el del ciervo de Somberwald, que no duda en dar testarazos incluso a eldrazis.

No podemos marcharnos de un plano lleno de ángeles, ciervos y santos sin mencionar la leyenda de San Huberto.

Tenemos que retroceder al siglo VII para encontrarnos con Huberto, noble merovingio que habitaba lo que actualmente es el sur de Francia.

Huberto se encontraba en una de sus habituales partidas de caza, persiguiendo a un venado. De repente, el animal se volvió para verlo, y Huberto contempló un crucifijo iluminado entre su cornamenta. Este hecho desembocaría en su posterior ordenación como obispo, y su veneración como santo patrón de los cazadores.

El símbolo del ciervo con un crucifijo resultó, siglos más tarde, ser inspiración para el licor Jägermeister, aunque también le debe su inspiración a una leyenda más antigua, la de San Eustaquio, cuyo milagro cervuno precedió al de Huberto.

No podemos descartar que algún cátaro en Innistrad lleve alguna petaca de bebida reconfortante con el nombre de algún santo, para aguantar las gélidas temperaturas de las  plateadas noches de Gavony.

Y ahora, a la gran ciudad.

RÁVNICA

En la urbe de Rávnica nos encontramos con un magnífico ciervo, habitante del Rompehachas. Este gran ciervo posee una cornamenta plana, al igual que los alces y los gamos. Los alces de toda la vida, ojo.

Contemplad al mayor ciervo del multiverso

El Rompehachas es un bosque viviente en el que, a excepción de los druidas que lo custodian, está únicamente habitado por bestias salvajes. Dentro de una urbe infinita como es Rávnica, es difícil ver todo un bosque en medio del plano, un Central Park, nada menos.

Para ver un buen ejemplo de ciervos urbanitas en nuestro mundo debemos dirigirnos a Japón, a la ciudad de Nara.

Esta antigua capital del país nipón cuenta con una cantidad ingente de ciervos sica (Cervus nippon), hecho que se plasma de maravilla en estás imágenes de Yoko Ishii (os recomiendo pasaros por su galería si queréis ver aún más ciervos):

Fotografía de Yoko Ishii. Fuente
Fotografía de Yoko Ishii. Fuente

Las medidas de protección y la extinción de sus principales depredadores en el archipiélago propiciaron el auge de esta especie, que como vemos campa a sus anchas por la ciudad. Además, la tradición japonesa los considera animales sagrados y mensajeros de los dioses.

Pero cuidado, no todo es bonito, y al igual que podría suceder en Rávnica mientras paseamos por la calle Hojalata, no son escasos los casos (qué maravilla de prosa la del autor) de viandantes que dan pasos (¡y todavía sigue!), generalmente con una galleta que se vende en dicha zona para alimentar a los ciervos, y resultan heridos (cosa que de tratarse de un Rompehachas, podría partir por la mitad a un desafortunado turista). Para mayor muestra de este hecho, os dejo una gráfica ilustrativa.

Continuando con el magnífico Ciervo de Rompehachas, nos fijamos en su fuerza; nada menos que 6/7, alzándose como la criatura más poderosa hasta la fecha de la tribu, más poderoso incluso que una manada de alces. También es interesante su piel, de una constitución bastante pétrea, otorgándole un aspecto vetusto y poderoso.

Aspectos que compartiría con el megalocero o ciervo irlandés (Megaloceros giganteus), el ciervo prehistórico cuyo tamaño no ha sido superado por ninguna otra especie de cérvido en la historia. Poseía una imponente cornamenta que podía alcanzar los 3,6m de envergadura.

En el caso del Ciervo de Rompehachas podríamos suponer que sus cuernas también comparten esta constitución “de piedra” al igual que su piel, y no es algo descabellado, ya que si bien las cuernas de un ciervo no son de piedra, sí que contienen minerales, y de hecho su composición es un indicativo del contenido mineral en su dieta. Además, una vez se desprenden, proporcionan ciertos elementos (como calcio y fósforo) a otros animales.

THEROS

Aterrizamos en Theros, plano fuertemente inspirado en la mitología grecolatina. Y con varios ciervos, además, cosa que no sorprende, como veremos más adelante.

Nylea, la diosa de la caza en Theros, y equivalente de Artemisa en la mitología griega, nos habla a través de una carta, la de la Cierva dorada, advirtiéndonos de que no podemos cazarla.

Lo que nos recuerda al mito Ifigenia, hija de Agamenón.

Agamenón cazó un ciervo sagrado, alardeando de su superioridad como cazador ante Artemisa. Esto hizo que la diosa lo castigara, apaciguando los vientos e impidiendo que su flota llegara a Troya. Agamenón tuvo que acceder a sacrificar a su hija Ifigenia, que Artemisa sustituyó en el altar por una cierva en el último momento.

El sacrificio de Ifigenia, por Felice Torelli. Fuente

Como vemos, el ciervo era un animal consagrado a Artemisa, sin embargo, en Theros, aunque probablemente también esté consagrado a Nylea, sabemos gracias a las cartas que Heliod es al dios con el que se relaciona este animal.

El emisario de Heliod; a día de hoy el único alce-encantamiento conocido

TARKIR

Nos abrigamos en las frías y salvajes tierras fronterizas de Tarkir, hogar de robustos alces, que los Atarka usan como máquinas quitanieves, entre otras cosas.

Alces y renos habitan tundras y soportan gélidas temperaturas, como sus parientes de Tarkir.

El reno o caribú tiene una interesante historia dentro del juego, pues existe una carta que crea fichas “Caribú”, y no “Alce”:

Ahora los 0/1 son cabras.

Una característica del caribú es que es el único ciervo en el que las cuernas están presentes también en hembras (no todas). El Cuernoescarcha ensillado es otro “alce” bastante semejante, aunque dada la naturaleza mágico/gélida de su cornamenta tiene un desmogue acelerado, como podemos leer en su texto de ambientación.

Otro aspecto en el que nos podemos fijar es su silla, usado como montura. De hecho, renos y alces han sido utilizados como animales de carga (recordemos la típica estampa navideña con el trineo). En Rusia durante la Segunda Guerra Mundial se utilizaron alces para transportar suministros en Finlandia.

Al margen de estos alces miliares, interesante es el caso del otro “alce” de Tarkir: el sambar.

Por el momento ostenta el título de único alce azul de todo Magic, cosa bastante curiosa si tenemos en cuenta su nombre científico: Rusa unicolor. No hay coincidencias en el multiverso.

El sambar es un buen nadador, de ahí su alineamiento con el maná azul. El alce y el reno también comparten esta característica. Si leemos el texto del Sambar del pantano, vemos una tradición jeskai en la que un joven monje ofrece un loto a un sambar, esperando que se lo coma. Los lotos son “primos” de los nenúfares, planta acuática que los alces (Alces alces) comen.

Sambar. Fuente

PLANO DE LAS MONTAÑAS Y LOS MARES

El plano natal de Mu Yanling y Jiang Yanggu nos dejó contemplar un extraño y bello “alce”: el ciervo blanco sagrado.

Los ciervos blancos han sido frecuentemente asociados con la buena suerte en varias culturas, y son elementos de varios mitos y leyendas por todo el mundo.

En su texto reza: “El ciervo pálido se cree que vive mil años, y el ciervo blanco puro quinientos más. Quienes los buscan de buena gana deambularían por los bosques para siempre por un mero vistazo a estos seres sagrados.”

Aquí se distinguen dos tipos de ciervos blancos, y en la naturaleza también debemos distinguirlos, pues aunque podríamos etiquetar a este ciervo como albino, veremos que no siempre se cumple para todos los cérvidos.

Un ciervo albino. Fuente

El albinismo es la carencia de melanina, lo que origina animales de un color blanco rosado y cuyos ojos son rojizos, debido a que se pueden ver los vasos sanguíneos a través de los tejidos.

Por otro lado, existe otra condición bastante similar, el leucismo. En este caso, el animal carece parcial o totalmente de eumelanina, la forma más común de melanina, dando como resultado una coloración blanca pero conservando el color original de ojos y en algunos casos el de las extremidades u otras partes del cuerpo como nariz, pico…

Ciervo con leucismo. Fuente

En el caso del ciervo que nos ocupa, podríamos decir que es albino, aunque nunca se sabe con los ciervos del multiverso.

Otra característica reseñable de este ciervo es que posee unos colmillos bastante destacables, y de hecho ciertas especies de cérvidos tienen estos rasgos.

Uno de ellos es el ciervo almizclero (Moschus moschiferus), que habita el noreste de Asia, prefiriendo las grandes altitudes (como por ejemplo, el Himalaya). El plano de las Montañas y los Mares está inspirado en China, así que probablemente este pequeño ciervo sea un pariente muy lejano de nuestro ciervo sagrado. Otro ciervo asiático con colmillos es el ciervo de agua chino (Hydropotes inermis).

Moschus moschiferus. Fotografía de Václav John. Fuente
Hydropotes inermis. Fotografía de Paul Smith. Fuente

En los machos de esta especie los colmillos crecen para sustituir a las astas como elemento que utilizan para exhibirse.

Los ciervos primitivos, de pequeño tamaño, poseían cuernas y colmillos; las especies más grandes evolucionaron aumentando el tamaño de sus cornamentas en detrimento de sus caninos, llegando estos incluso a modificarse hasta incisivos. En especies como las del ciervo almizclero sucedió todo lo contrario.

Cabe destacar a los muntíacos o muntjacs, pertenecientes al género Muntiacus, que conservan tanto astas como colmillos. Esta especie asiática fue liberada en Reino Unido a principios del siglo XX, junto al ciervo de agua chino, sin embargo el muntjac es una especie invasora que provoca un impacto en el ecosistema de Gran Bretaña, donde su población no deja de aumentar en el sur.

Muntiacus reevesi. Fuente

Para despedirnos de este plano, me gustaría mencionar al ciervo del padre David (Elaphurus davidianus), como dije hace unos párrafos. Esta especie, nativa de China, se considera única en su género, y al contrario que nuestro ciervo sagrado, ningún viajero podrá echar un vistazo a esta especie en un bosque, ya que se encuentra extinto en la naturaleza.

Fuente

Tras contemplar a estos ejemplares, nos dirigimos, al fin, a nuestra última parada: Eldraine.

ELDRAINE

Si bien no hemos tenido nuevos ejemplares de “alces” en este plano, sí que hemos tenido cierta historia con un ciervo bastante…regio. Y claro, con nuestro querido/odiado Oko.

Sin tener en cuenta las susodichas fichas de alce 3/3, un encantamiento nos dio pistas sobre la historia de la reciente novela y sobre el alcance de la magia de Oko. Contemplemos pues, la transformación de Kenrith.

No es la primera vez que vemos a un ciervo en un encantamiento, pues ya teníamos otro encantamiento verde, y del mismo coste.

Ambos representan, a mi parecer, un ciervo rojo europeo, Cervus elaphus, o al menos una especie bastante parecida.

Cervus elaphus. Fotografía de Matthew Gibson. Fuente

En el caso más actual, representa a un noble rey transformado en ciervo (el rey del bosque) por el planeswalker Oko. Y esto de las transformaciones de hombre en ciervo no es algo de ahora, pues debemos regresar con Artemisa/Diana para que nos cuente otro de sus mitos; esta vez, el de Acteón.

Acteón fue un gran cazador que se atrevió a ver a la diosa desnuda mientras esta se estaba bañando. Como castigo, lo transformó en ciervo, y sus sabuesos lo devoraron. Un destino más alegre aconteció a Algenus Kenrith, pues salió vivo de sus peripecias por el bosque.

La muerte de Acteón, de Tiziano. Observamos a Diana con su arco y a Acteón con cabeza de ciervo siendo atacado por sus perros. Fuente

Los hermanos Kenrith, Rowan y Will, se embarcaron en la búsqueda de su padre, sin saber aún que iban en busca de un magnífico ciervo que era su padre.

Existe una leyenda húngara que guarda ciertas similitudes (pongámonos nuestro gorrito conspiranoico magiquero homologado) con todo lo que hemos tratado sobre estas criaturas.

La leyenda de los hermanos Hunor y Magor nos narra el origen de hunos y húngaros. Hunor y Magor eran hijos del rey Menroth; Rowan y Will, del rey Kenrith. Ambos hermanos fueron en busca de un ciervo (o cierva según otras versiones) al que no pudieron cazar.

Hay distintas versiones sobre lo que ocurre después, pero el desenlace es similar: los hermanos oyen unos cánticos en el bosque, y se dirigen hacia ellos, hasta llegar a una fiesta/danza en la que participaban hadas/doncellas. Hunor, Magor y sus hombres las raptarían, y sus descendientes serían los hunos y los húngaros, respectivamente.

En Eldraine hubiera sucedido al contrario, ya que las hadas son las que raptan  a los incautos humanos. Lo interesante es las distintas descripciones que se le dieron a este ciervo legendario.

Cubierto de un aura de luz (San Huberto); completamente blanco (el ciervo sagrado); conteniendo al sol entre sus mil cuernos (el ciervo de Mirrodin contiene no uno, sino dos soles)  y cuyas puntas estaban coronadas por velas (los candiles);

Como vemos,  a Oko le viene muy bien su título de ladrón de coronas. También podría robar cornamentas, dada su afición a los alces.

Oko es un experto en la magia de transformación, y su carta nos da pistas de su predilección por la comida y los alces. ¿Hay alguna razón para ello? La principal puede que sea simplemente molestar a reyes, pero repasemos estos conceptos.

Las fichas de comida nos otorgan vida, sustento, cuando las comemos. También pueden ser transformadas en “alces”. El hecho es que estos dos conceptos pueden relacionarse en la figura de un dios, nada menos.

Cernunnos. Fuente

El dios celta Cernunnos era frecuentemente representado con la cornamenta de un ciervo. Siendo el dios de la abundancia, la fertilidad y la regeneración no es descabellado relacionarlo con la comida (de hecho, ha sido representado con un saco, del que extrae granos o monedas). Cernunnos era el señor de los animales, y Oko también podría aplicarse tal título, dada su afición a transformar a los incautos.

Representación de Cernunnos en el caldero de Gunderstrup. Fuente

En la carta Hospitalidad de Oko observamos varios animales diferentes, presumiblemente transformados por Oko. Al dios Cernunnos se le representaba rodeado de animales, como podemos observar en el caldero de Gundestrup.

Esta carta hace referencia a Oko, el Embaucador. Oko engaña, y crea alces/ciervos, y hecho curioso es que para los egipcios el ciervo representaba a alguien vanidoso, fácil de engañar. Confieso que me decanto más por estas supuestas inspiraciones que la de un cantante de K-pop para nuestro planeswalker, pero para gustos, maná.

Y aquí concluimos este monográfico sobre alces y no tan alces del multiverso. Espero os haya gustado y hayáis aprendido un poco sobre estos animales y quién sabe si os servirá en alguna partida.

Puedes ver el post de ForoMagic desde este link, te invito a visitarnos: http://magic-the-gathering.foroactivo.com/t51788-lore-los-alces#467513

Un gran saludo y ¡nos vemos en la próxima!

Ya puedes comprar sellado y cartas sueltas de El Trono de Eldraine

El-rincón-de-Magic-web.png

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